Rembrandt, en hipermegaultragigadefinición

¿Se emocionaría Rembrandt con esta reproducción digital?

Cuál es el límite de la fotografía digital es una pregunta que llevan muchos años haciéndose los expertos en el tema. Y cada año que pasa, cada mes, casi cada semana es testigo del avance imparable de una especie de huida hacia adelante de un proceso que se revela cercano al infinito (!). Lo mejor de todo ello es que nosotros, en tanto que usuarios de recursos digitales, podemos beneficiarnos enormemente de todo ello.

Se ha repetido hasta la saciedad que no es lo mismo estar delante de un cuadro, que verlo en versión digital. Pero no se me podrá negar que cuando no puedes viajar a la ciudad del museo donde se conserva el original de tu obra favorita —pongamos “Ronda de noche”, de Rembrandt— bien te servirá poder verla digitalmente, ¿verdad?

Rembrandt, en hipermegaultragigadefinición

Pues, precisamente dicho museo —el Rijksmuseum de Ámsterdam— ha puesto a disposición pública la reproducción de su cuadro más conocido y valorado, precisamente una de las más conocidas del genial pintor.

¿Y qué tiene de novedad, si ya estaba en versión digital en el museo? Que ahora está no en alta resolución, no en altísima resolución, ni siquiera en la resolución más potente que jamás hayas pensado. La imagen digital completa ocupa 44,8 gigapíxeles. Exactamente, 44.804.687.500 píxeles.

Lo cierto es que el equipo que ha llevado a cabo este proyecto no está liderado por un conservador de arte, ni por un historiador, ni siquiera por un curador. Su jefe es Robert Erdmann, de profesión  científico de datos.

El trabajo consistió en hacer 528 fotografías, para lo cual dividieron el cuadro en sectores: 24 filas por 22 columnas. La prueba de la precisión de la captura da imágenes está en la distancia entre cada píxel: 20 micrómetros (0,02 mm).

Puedes moverte con el ratón por el cuadro, y ampliar una y otra vez haciendo todos los zoom que quieras hasta límites insospechados. Serás capaz de ver cada aplicación de los pinceles y las brochas, pero llegarás a dejar de ver el cuadro, y visualizar en su lugar manchas de colores que ¡siguen siendo de Rembrandt!

Un fragmento (que lo es) del cuadro “Ronda de noche”, de Rembrandt, por el Rijksmuseum de Ámsterdam.
Un fragmento (que lo es) del cuadro “Ronda de noche”, de Rembrandt, por el Rijksmuseum de Ámsterdam.

No importa que se conozca como “Ronda de noche” o “Ronda nocturna” (su título original, en holandés, es “De Nachtwacht”, y fue pintado entre 1640-1642). Aquí lo importante es que podemos tener una experiencia cercana al flipe visual como nunca antes se había visto. ¡Y sin ninguna sustancia psicotrópica de por medio!

¡Te invito a que tú mismo alucines!

Y ahora voy a volver a hacerte la pregunta: ¿Seguro que quieres ver el cuadro en persona? Porque así es como lo verías:

Así es como verías el cuadro "Ronda de noche", de Rembrandt, en el Museo Rijksmuseum de Ámsterdam.

Nota histórico-artística

Aunque todos lo conocemos por el título con el que ha quedado en la imaginería popular, “Ronda de noche“, en realidad su título completo no tiene nada que ver con ello: “La compañía militar del capitán Frans Banninck Cocq y el teniente Willem van Ruytenburgh” (en neerlandés, “De compagnie van kapitein Frans Banninck Cocq en luitenant Willem van Ruytenburgh maakt zich gereed om uit te marcheren”).

Tras la restauración que se hizo del cuadro en 1947, se pudo observar que el tono oscuro que predomina en la obra no era el original, sino que se debía al barniz oscurecido y envejecido por el paso del tiempo (la pátina). Entonces se comprobó que la escena es diurna, no nocturna. De hecho, no aparece ninguna lámpara, farol o fuente de luz, y sin embargo varios personajes aparecen totalmente iluminados. Esa es la razón, seguramente, por la que en el título original del cuadro no aparezca ninguna referencia a la noche.

REFERENCIAS / COLECCIONES DIGITALES

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