Los insectos en los cuadros: ¿protagonistas, o molestos visitantes?

Uniéndose a las celebraciones de la Semana Nacional del Insecto, la británica National Gallery ha ideado una interesante actividad: han explorado entre sus colecciones, seleccionando un conjunto de cuadros que contienen insectos.

En el cuadro de Sandro Botticelli, “Venus y Marte” (pintado hacia 1485), se muestra el triunfo del Amor, aunque su significado completo no está del todo claro. En un rincón del cuadro aparecen varias avispas, que se han interpretado como una referencia alegórica a quienes encargaron el cuadro, la familia Vespucci, apellido derivado de “vespa” (avispa, en italiano).

Sandro Botticelli: Detalle de 'Venus y Marte' (hacia 1485). © The National Gallery, Londres.

El precioso cuadro “Cupido quejándose a Venus” (1526-1527), de Lucas Cranach el Viejo, retrata la escena en la que Cupido, tras robarle un panal de miel a Venus, le pregunta molesto cómo es posible que unos animales tan pequeños como las abejas puedan causar tanto dolor. La diosa del Amor le replica inteligentemente: las flechas que lanza Cupido son sin duda mucho más dolorosas que el aguijón de las abejas. De ahí que en el cuadro aparezca la anotación “los placeres de la vida están mezclados con el dolor”.

Curiosamente, este cuadro perteneció a la colección privada de Adolf Hitler, aunque no se conocen los detalles de cómo llegó a su poder.

Los insectos en los cuadros: ¿protagonistas, o molestos visitantes?

En el cuadro del taller de Alberto Durero “La virgen con el niño” (La Virgen de los lirios) se utiliza una mariposa como metáfora de Jesucristo.

“La virgen con el niño” (La Virgen de los lirios) (hacia 1500-1510), cuadro del taller de Alberto Durero.

En “Bodegón de flores en un jarrón Wan-Li” (1609-1610), de Ambrosius Bosschaert el Viejo, se ve claramente una mariposa, que se ha identificado como una vanesa o almirante rojo, también llamada atalanta (Vanessa atalanta). A la vista del cuadro completo, se pueden observar otros insectos.

Detalle de 'Bodegón de flores en un jarrón Wan-Li' (1609-1610), de Ambrosius Bosschaert el viejo.

En el “Retrato de una mujer de la familia Hofer” (pintado hacia 1470), y a pesar de que la mujer representada ocupa toda la superficie del cuadro, nuestra mirada acaba irremediablemente obligada a ver la mosca.

Detalle de “Retrato de una mujer de la familia Hofer” (hacia 1470).

En el cuadro “Insectos con espino común y nomeolvides” (1654), de Jan van Kessel el Viejo, los insectos representados son fáciles de identificar, y junto con las plantas son los protagonistas absolutos de la obra.

Detalle de “Insectos con espino común y nomeolvides” (1654), de Jan van Kessel el Viejo.

El último de los cuadros seleccionados, “Flores en un jarrón” (hacia 1685), de Rachel Ruysch, muestra  un elegante ramo de flores, pero una mirada atenta permitirá observar pequeños insectos, como hormigas, una abeja, un saltamontes, e incluso varios gusanos.

Detalle de 'Flores en un jarrón' (hacia 1685), de Rachel Ruysch.

#PDH #PatrimonioDigitalHumanidad

Referencias / Colecciones digitales

¡¡ Gracias por compartir !!

2 comentarios

  1. Ewwwww. Enhorabuena Carlos por la entrada tan curiosa pero grimilla si que da jajaja

    1. Gracias por tus comentarios.

      La verdad es que son cuestiones que no suelen contemplarse en las exposiciones, y por eso me pareció buena idea compartirlo.

      ¿Conoces la firma que usó alguna vez el pintor Jan van Kessel el Viejo? Quizá haga un artículo al respecto, porque es muy llamativa.

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